7 jun. 2007

Brujas medieval



Con sus calles adoquinadas, casas de techo inclinado serpenteantes canales, Brujas es el lugar perfecto para escapar por unos días. Prácticamente libre de tráfico y ridículamente pintoresca, es un destino tranquilo y elegante. El colapso de las rutas comerciales hizo que el pueblo permaneciera prácticamente tal como era por casi 400 años; al subir los 366 escalones hasta la cima del campanario en la plaza principal se revelará en su totalidad su tan bien preservada belleza. O si, por el contrario, no eres amigo de las alturas, siéntate con un plato de papas fritas y una cerveza belga helada en alguno de sus numerosos y elegantes cafés. Y estando en Bélgica, hay suficientes emporios de chocolate para complacer incluso a los paladares más dulces. Evita la avenida principal cercana a la estación, donde la última novedad son unos chocolates en forma de senos (¿por qué? ¿por qué?) que se exhiben con orgullo en las vitrinas y vete a otro lugar. La internacionalmente reconocida tienda Neuhaus es una de las mejores, pero hay otras tiendas independientes que son igual de buenas. Y si tus apetitos en esta área todavía no se ven saciados, una visita al museo de la historia del chocolate definitivamente valdrá la pena.

Experiencias más cercanas

Chocolate Belga


Belgian Chocolate
Bélgica tiene innumerables encantos de bajo perfil: es…

The Battle of the Lumecon


The Battle of the Lumecon
Though the legend of St George and the Dragon is indelibly associated…

El Atomium


Atomium
Así que, un día te despiertas y te preguntas, '¿a…

No hay comentarios: